Acá va de dónde salió cada uno, cómo llegó y cómo la está peleando. Algunos todavía están en tratamiento, otros ya están buscando familia. Sin filtros: así es rescatar de verdad.
Los casos como el de Simón aparecen de golpe y no pueden esperar a que junte la plata. Un aporte mensual, aunque sea chiquito, arma el fondo de urgencia que salva vidas.